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  • cafmarcela

¿Es mi empresa buena candidata para la robótica y la automatización?




Bueno, ya hemos hablado mucho de robots y automatización -no se preocupen, vamos a seguir hablando de eso más delante- pero ahora queremos ir a la pregunta del millón: cuándo, dónde y porqué automatizar o robotizar tu empresa? Qué características se deben cumplir para decidir qué operaciones de tu empresa son buenas candidatas para adoptar estas tecnologías? Aquí te lo explicamos.


Quizás a estas alturas ya sabes que la robótica y la automatización son el futuro (o más bien, ya son el presente), y por lo mismo te gustaría usar esta tecnología en tu empresa pero no estás segura/seguro por dónde empezar, no sabes si están dadas las condiciones, si sería rentable, y muchas otras preguntas.


Para empezar, lo primero que recomendamos hacer es analizar la empresa y las áreas dentro de ella para ver si alguna es buena candidata. Esta asesoría se puede hacer en compañía de expertos como nosotros (con mucha humildad lo decimos), o lo puedes hacer tú mismo o misma evaluando los puntos que enumeraremos a continuación:


Fase 1: Esta es una fase de exploración que se inicia con la inquietud de incorporar tecnología, pero sin tener la claridad de cuál, dónde ni cuándo. Lo ideal en esta etapa es no dejarse seducir por las diferentes opciones y “hacerla encajar” en tu operación, al contrario, debes evaluar tus necesidades y buscar la tecnología o solución que mejor se adapte a tu realidad. Acá te dejamos 3 tipos de trabajos que suelen automatizarse:


1.- Cuando hay trabajos peligrosos: Hay muchos rubros en Chile y el mundo cuyo trabajo conlleva riesgos más elevados para sus trabajadores. Algunos ejemplos son la construcción, la minería, construcción de caminos, etc. Para aquellas acciones que conllevan un riesgo de accidente, reemplazar la acción por un robot se hace indispensable. En primer lugar, porque entendemos que las vidas son invaluables, y si se puede evitar un daño permanente e irreparable, entonces vale la pena la inversión.


En segundo lugar, y desde un punto de vista más numérico (entendiendo lo injusto de la comparación) cada vez que un lugar de trabajo tiene accidente grave, esa faena tiene que detener sus acciones para comenzar una investigación. Va a depender de la gravedad del accidente la cantidad de tiempo que la faena está detenida. Por lo mismo, la inversión de un robot, no sólo evita los daños morales de un accidente, si no también el costo económico que para la empresa significa.


2.- Procesos Productivos: Toda empresa que fabrique productos o procese material en procesos continuos es buena candidata para el Control Avanzado de Procesos (para saber más sobre este producto, haz click aquí). En este caso, la tecnología lo que hace es optimizar el sistema tomando decisiones en tiempo real, que son aplicadas directamente al proceso, algo así como un piloto automático.

3.- Tareas predecibles o repetitivas: Este punto es muy amplio, y nos referimos a todas las tareas rutinarias, repetitivas, cuyas variables del proceso ya son conocidas. Eso aplica para cualquier rubro. Según un artículo de McKinsey Digital, alrededor del 59 por ciento de todas las actividades de fabricación podrían automatizarse, dadas las consideraciones técnicas.


Fase 2: Una vez que hemos identificado si hay alguna parte de la empresa o algún proceso que se pueda automatizar o hacer más eficiente mediante el uso de un robot, viene la segunda parte de la tarea: estudiar la factibilidad y los beneficios. En esta segunda parte ya es indispensable que lo hagan con un experto, como alguien del equipo de Kinamics, por ejemplo. Eso sí, no se preocupen, porque nosotros usamos una metodología ética, donde luego del estudio de análisis, factibilidad y beneficios, vamos aconsejar lo que sea mejor para el cliente, ya sea que estos concluyan con la implementación de un gran proyecto, o con la noticia de que su proyecto no es necesario, no es viable o quizás tengan que seguir el camino con otro partner.


1.- Factibilidad: En esta instancia lo que buscamos es analizar si el problema que se está planteando es posible de ser resuelto con alguna tecnología, a qué costo y cuál sería la manera óptima.


2.- Beneficios: Se estima el antes y el después de la aplicación de la tecnología. Con datos reales, podemos por ejemplo, ver cuánto porcentaje más puede procesar una planta y calcular el retorno de inversión. Por lo general, en el caso de la implementación de control avanzado, la inversión se recupera en unos 3 a 6 meses, dependiendo del proceso. En el caso de un robot, y dependiendo de la situación, la recuperación de la inversión puede demorar 1 año.


Fase 3: Si la conclusión de esta segunda etapa es que la implementación del proyecto es favorable y rentable, entonces entramos en la fase 3. Esta última fase, es en realidad recién el comienzo, el cual se inicia con un road map: donde se presenta los pasos a seguir en determinado tiempo para lograr lo que se propuso en la etapa anterior. En esta etapa lo que buscamos no es que el cliente haga la inversión del plan completo, sino que son los primeros pasos, la inversión va a avanzando junto con el plan, y ambos avanzan a medida que se ven resultados positivos en las primeras etapas.


Si estás interesado/a en alguno de los temas antes mencionados y te gustaría que te ayudemos en el proceso, no dudes en contactarnos aquí



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